:: Regresar a Seleccion de Web :: :: HOME :: :: Freak Show :: :: La Critica :: :: Música :: :: Oscar Guadiana Flores :: Contactame

¿Los animales se comunican?

La comunicación animal, interacción entre animales en la que la información transmitida por un animal o grupo de animales afecta al comportamiento de otros animales. Los animales suelen intercambiar información usando una señal, como una expresión facial, un sonido o un contacto. La comunicación ayuda a los animales a coordinar sus principales actividades vitales de sus vidas, esto es, la búsqueda de comida y la caza, la marca del territorio, el apareamiento, la cría de la prole y la defensa.

Por lo común, la comunicación animal es intraespecífica (tiene lugar entre animales de la misma especie). Las señales de cortejo y apareamiento son quizás la comunicación intraespecífica más importante, ya que los animales deben ser capaces de identificar y atraer a una pareja potencial para reproducirse. El fuerte rugido de un elefante marino macho, por ejemplo, indica a las hembras dónde tienen que dirigirse para aparearse. La comunicación intraespecífica también ayuda a distinguir a los individuos de un grupo animal concreto. Las gaviotas hembras aprenden a reconocer las llamadas individuales de sus propios polluelos; de ese modo, pueden encontrar rápidamente a sus crías en colonias de gaviotas densamente pobladas.

La comunicación también puede ser interespecífica (cuando tiene lugar entre especies animales diferentes). Muchos animales que comparten un mismo hábitat aprenden a usar señales de otras especies para avisar de la proximidad de un peligro. Los monos de Asia y el este de la India que viven en los árboles responden a los gritos de alarma o la huida del pavo real y del ciervo. De igual manera, en África, animales herbívoros como el ñu y el antílope prestan una gran atención al comportamiento de la cebra. Si una cebra cercana empieza a saltar y a correr, los otros animales se disponen a escapar de un predador común.

Cuanta más alta es la posición de un animal en la escala evolutiva, más complejos son sus órganos sensoriales y más elaborados son sus aparatos para producir señales comunicativas. Unos cuantos animales, especialmente los primates, transmiten información mediante múltiples señales, tales como una combinación de gestos, expresiones faciales y sonidos. Ese uso de múltiples señales hace posible un vocabulario comunicativo más extenso, que a su vez permite a los animales transmitir una información más compleja.

Las características físicas juegan un papel importante en la determinación de los tipos de mensajes que son transmitidos o recibidos. Los primates, que tienen una visión superior, confían principalmente en las señales visuales. En cambio, los insectos sólo ven imágenes vagas, por lo que se concentran más en los mensajes químicos o táctiles. Los órganos olfativos de la mayoría de las antenas de los insectos y los órganos del gusto en sus patas les ayudan a usar esos sentidos de forma muy efectiva. Los animales cuyas formas de movimiento no dejan apéndices libres para la realización de señales deben desarrollar otros modos de comunicación. Por ejemplo, los científicos creen que las aves han desarrollado su complicado lenguaje de sonidos en correspondencia con la evolución del vuelo: al estar las alas ocupadas en el vuelo, las aves aprendieron a confiar más en el sonido que en los movimientos corporales para comunicarse.

La comunicación también varía en relación con el hábitat, pues el lugar en el que vive el animal influye en el modo en que la información se transmite entre el emisor y el receptor. Por ejemplo, los peces, los mamíferos marinos y los invertebrados acuáticos dependen de la capacidad del agua para transmitir la comunicación. Las almejas, los percebes y otros invertebrados similares se comunican abriendo y cerrando de golpe sus conchas; los pequeños sonidos resultantes son amplificados considerablemente en el agua. Las especies de aves que viven en un hábitat con vegetación espesa, donde los árboles impiden la visión, confían principalmente en señales sonoras para comunicarse con otras aves. Por contra, las aves que viven en zonas donde la vegetación es escasa emplean sobre todo señales visuales, incluyendo plumajes vistosos, que indican la edad o el sexo del ave.

La organización social también ejerce una importante influencia en la comunicación. Las aves solitarias, al no tener con quien comunicarse, pueden cantar una sola canción una y otra vez, mientras que las aves sociales, como los gansos, utilizan una amplia variedad de llamadas. Esas llamadas comunican distintos mensajes a otros miembros del grupo, desde ‘peligro’ y ‘todo está despejado’, hasta señales que indican que hay comida cerca o que la bandada está a punto de iniciar el vuelo. La organización social ejerce una influencia especialmente importante en los hábitos comunicativos de los primates. Por esa razón, investigadores como la etóloga británica Jane Goodall han sido capaces de descubrir complejas estructuras sociales entre los chimpancés y otros primates documentando y analizando las transacciones comunicativas.

En la actualidad, la mayoría de los estudiosos del comportamiento animal cree que dos influencias principales determinan el comportamiento animal, incluyendo la comunicación. Una influencia es innata o programada por los genes; la otra es aprendida o adquirida por la experiencia. Tanto los genes como la experiencia pueden asumir un papel mayor, dependiendo de la especie y del comportamiento en cuestión.

La comunicación animal innata incluye señales basadas en esquemas fijos. Los esquemas fijos están codificados genéticamente y se manifiestan espontáneamente cuando el animal se enfrenta con un ambiente o un estímulo determinado, que actúa como detonante. Los investigadores han observado un interesante ejemplo de este comportamiento en el espinoso macho, que luce su vientre rojo en posturas de lucha cuando otro macho invade su territorio en la época del apareamiento. Un espinoso macho adoptará las mismas posturas cuando se confronte con modelos de pez que muestren el vientre rojo. Esas posturas son esquemas fijos, ya que el color rojo –el estímulo- provoca un comportamiento idéntico en todos los espinosos machos.

En cambio, la comunicación como comportamiento aprendido se advierte claramente en las aves, cuyos cantos a menudo están influidos por otras aves. El gorrión de corona blanca, por ejemplo, tiene un canto rudimentario codificado en sus genes, pero modifica ese canto para que armonice con el de otros gorriones de corona blanca que viven en los alrededores. Los investigadores han descubierto que las crías del gorrión de corona blanca que viven aisladas los primeros meses de su vida nunca desarrollan sus cantos más allá de la versión rudimentaria. Ese periodo crítico –la época en que debe producirse el primer aprendizaje- es un rasgo común del comportamiento aprendido en los animales.

Áutor:
Oscar Guadiana Flores

Dudas, comentarios, criticas, recetas de cocina y remedios de la abuelita podrás enviarlos al correo: paginapuma@hotmail.com, de igual forma a nuestro contacto directo en este botón.

Contactame

Creacion de:
Oscar Guadiana Flores.
Director de Página Puma.