La Casa Cañitas

El Misterio de Mèxico

La mañana de un día de 1995, en una calle del ex pueblo de Popotla, la editorial Planeta presentó el libro-testimonio Cañitas, una narración de los hechos sobrenaturales que habían acontecido a la familia Trejo, a los amigos de éstos y a uno de los religiosos que iba a realizar un exorcismo para desterrar a un "ente" de otra dimensión, que había llegado a ésta por una puerta que le habían abierto algunos miembros de la familia Trejo, al jugar con la guija.

La historia fue tan impactante y tan creíble para los lectores interesados en el tema paranormal, que en poco tiempo el libro se volvió celebre y, hoy, a siete años de distancia Cañitas es ya un betseller con más de 80 mil ejemplares vendidos, lo cual no esperaba su autor, Carlos Trejo.

El libro Cañitas fue el primer paso que dio este hombre inquieto, quien tras sobreponerse al trauma que le provocó el hecho sobrenatural, incluidas las muertes de varios amigos y de su propia esposa, escribió un segundo libro: Casas embrujadas, donde después de cerca de 20 mil investigaciones de casas habitadas por algún huésped o ente, eligió siete casos concluyentes y de rigurosa comprobación científica.

Cañitas hoy

La casa número 51 de Cañitas, en la colonia Popotla, atrás de la estación del Metro del mismo nombre, tiene ya un nuevo aspecto: hay una barda más alta, las habitaciones de la casa están reconstruidas y bien pintadas. El aspecto anterior era de abandono, como una construcción en obra negra.

Cañitas es, también ya, una casa famosa donde no hay paz. Hasta ella llegan curiosos solos o en grupo, con sus cámaras para tomar una foto instantánea, todos guiados por el deseo de conocer a sus moradores, atisbar al interior con caras de asombro. Pero también acosan el sitio fotógrafos de revistas amarillistas y camarógrafos de programas sensacionalistas.

En este ambiente, otrora tocado por la fatalidad, por acontecimientos paranormales, por seres malignos de otras dimensiones, Carlos Trejo, concede una entrevista exclusiva a Opcit acompañado por su hijo y por la comunicóloga Jus, su asistente personal, quien organiza su agenda, sus citas, las investigaciones sobre posibles casos sobrenaturales, y en especial que las entrevistas sean para medios informativos serios.

También, el ahora investigador tiene una fisonomía diferente. Siete años después ya no usa melena, luce el pelo más corto; está más robusto y sus ojos zarcos tienen una expresión de paz, ya no de angustia.

La charla con Trejo comienza al revés, con una frase inquietante que el viernes 31 de mayo cerró la presentación del libro Casas embrujadas, en el Museo Universitario del Chopo. Dijo: Mi compromiso sigue en pie: descubrir el velo que separa la vida de la muerte.

Esa tarde, más de mil asistentes corroboraron el éxito de sus libros y lo dejaron pasmado, pues no esperaba tal respuesta de sus lectores y hoy, días después del hecho dice que eso lo obliga a seguir trabajando, investigando con seriedad los supuestos casos paranormales y, por supuesto, que mi trabajo sea criticado y estudiado porque es la única forma como voy avanzando.

¿No fue un exceso su frase?

Es un reto que yo mismo me he impuesto: eliminar ese velo, aunque ha sido complicado por los charlatanes que hay. No creo, bíblicamente hablando, que exista un demonio físico que gobierne todo lo que sucede dentro del fenómeno paranormal; sin embargo, sí consideró que hay una serie personalidades o fenómenos que si crean este tipo de hechos y que muchas veces se quedan arraigados. El libro de Casas Embrujas me ha demostrado que existen estas dimensiones del otro lado. Para mí ya no es dar la palabra de honor, porque cualquiera puede hacerlo, pero demostrarlo con hechos flagrantes... ese es el punto que me interesa.

Esa es otra lucha. Carlos Trejo ha tenido que enfrentar a los charlatanes que viven de la credulidad de quienes les pagan altas sumas por realizar exorcismos o por curarlos de enfermedades inexistentes. El 98 por ciento de los casos que hemos investigado tienen una explicación lógica y cuando sabemos que tienen un problema de tipo social o psicológico la canalizamos a lugares donde pueden darles una solución a su problema.

Antes de que Cañitas fuera editada por Planeta, salió en la editorial Selector, donde vendía casi 20 mil ejemplares. Pero cuando fue a cobrar le dijeron que era él el que les debía, a pesar de que nunca cobró un solo peso. Además no le cumplieron las promesas hechas. El editor Antonio Hernández, muy cobardemente me dijo: 'eso no está en el contrato' y airado Carlos Trejo exclama: No se vale que el enemigo de un mexicano sea otro mexicano; por eso les cancelé los derechos a Selector. No se vale que un par de rateros le vengan a dar en la torre a los autores mexicanos, si somos la misma bandera.

Además, desenmascarar y aún exhibir a los charlatanes que se dicen videntes le ha traído problemas, como cuando le levantaron una absurda demandan penal apoyados por la Constitución; pero sin embargo, también, la ley nos menciona en su artículo 387 del Código Penal, en su fracción XV que cualquier gente que invoque falsos espíritus, explote las creencias de la gente, haga falsas adivinaciones o curaciones, puede ser castigado desde tres meses a doce años de prisión. Por el contrario, Carlos Trejo y su equipo de trabajo no cobran un solo centavo por investigar los posibles hechos sobrenaturales; el costo de las hoy casi 20 mil investigaciones sobre fenómenos paranormales en todo el mundo, las cubre con las regalías que sus libros le dejan.

Dice el investigador que Cañitas fue el detonador importante de muchos aspectos, pero también ha habido casos extraordinarios dentro de la investigación científica.

Tengo como padre nuestro todos los días atender con seriedad a la gente que se acerca y me comenta que toma café con Dios. Aunque se oigan fantasiosos, todo mi equipo sabe que deben ser tratados con respeto y darle toda la atención, señaló.

Las investigaciones sobre lugares con huéspedes, las apoyan con documentos, tipo de material de construcción, análisis del terreno y después de agotar las posibilidades físicas, utiliza tecnología de punta como luz infrarroja, aparatos para retardar la velocidad de la luz, rayos láser que cruzan todas las recámaras para detectar si hay algo que físicamente no estén viendo; utiliza perros para que rastreen los entes y checa los fenómenos físicos para llegar a conclusiones reales.

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